Propósitos de Año Nuevo. Ciclos que reinician y se renuevan: recibiendo al 2018 (T02-E19)


¿Propósitos de año nuevo? Entre Alicia en el País de las Maravillas y un par de ejercicios de evaluación personal, le propongo un ejercicio a su propia medida para evaluar su vida, definir el rumbo y conectarse con usted mismo.

En este episodio de podcast, describo la importancia de aprovechar la llegada del año nuevo para trascender el mal hábito de hacer propósitos que luego se abandonan y evaluar con valentía las dimensiones de nuestra vida. Somos los insignificantes tripulantes de esta nave espacial, la cual debemos cuidar mejor y que ha dado ya otra vuelta al sol: es la oportunidad, en palabras de un amigo mío, de renacer en muchas cosas en este camino en espiral que continúa.

¿Quién soy yo?

¿Por dónde empezar? La autoevaluación es clave. Ya lo experimentó Alicia en su viaje por el país de las maravillas:

“Alicia empezó a toser por el humo de las letras y la oruga:

-¿Quién eres tú?

Con el humo en la cara, Alicia le contestó tosiendo: – Alicia es mi nombre.

Ahí la oruga se enojó y se convirtió en una mariposa. Alicia se puso triste porque estaba sola y no sabía dónde estaba.”

 

Hay que tomar el valor para, honestamente, preguntarnos quiénes somos. Antes de pensar en quién nos acompaña y dónde estamos, necesitamos observar quiénes somos. Propongo el ejercicio de hacer una “Rueda de la Vida” y evaluar cómo estamos en las áreas personales que consideramos más importantes. Un poco más sobre cómo hacer el ejercicio en esta guía en inglés. No obstante, no debe ser un ejercicio complicado: defina las ocho áreas de su vida más importantes para usted y evalúe cada una del 0 al 10, como en este ejemplo:

Tome la evaluación como una invitación a arremangarse y poner manos a la obra: la vida es muy corta para quedarnos atrapados. ¿Qué está en sus manos para cambiar? ¿Qué cosas están fuera de su control? Y manos a la obra. Aléjese de la culpabilización y el resentimiento. El crecimiento personal es un proceso de valentía, responsabilidad personal, amor y esperanza.

Propongo hacer un cuestionamiento de nuestros nortes morales: ¿cómo comprometernos con principios que nos encaminen más al amor y al compromiso con las personas con las que compartimos esta tierra? Hago una lectura de un fragmento de este artículo mío. La lectura es de la parte que está más hacia el final.

¿Hacia dónde voy?

Nuestra querida Alicia no sólo debe definir quién es, sino hacia dónde va. Bien se lo cuestionó el gato de Chesire:

Caminando lo suficiente, sin duda llegaremos a algún lugar. Claro, podría ser que lleguemos al mismo lugar del que partimos. El cambio de año es un buen momento para preguntarnos adónde nos importa llegar y definir el camino adecuado para ir hacia allá.

Le invito a hacerse la pregunta del milagro, en un ejercicio de indagación apreciativa: Suponga que mientras duerme, por la noche, ocurre un milagro que soluciona todo. Pero usted dormía y no se ha enterado. ¿Qué observaría diferente al despertar, que le haría darse cuenta de que el milagro sucedió? Dejemos de observar de qué huimos y construyamos la visión de hacia dónde vamos.

Finalmente, volvamos la mirada hacia adentro y construyamos ese mundo interno que, por debajo de la piel de nuestra naturaleza insignificante, no tiene límites. Con solo cerrar los ojos, podemos transportarnos al lugar más hermoso y renovador en el cual podemos encontrarnos con nosotros mismos y sanar. Le aconsejo el ejercicio de Meditación “Lugar de Sanación” de la Dra. Paula Llobet como un excelente punto de partida. Conéctese con usted mismo: solo así podrá conectarse de forma genuina con los demás.

Que el 2018 sea un año para crecer y para aprender. ¡Feliz año nuevo!